Mostrando entradas con la etiqueta Poesía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Poesía. Mostrar todas las entradas

miércoles, 29 de julio de 2009

Eros sónico


I

Con mucho cuidado trato de no lastimarme el tímpano;

II

que la uña no perfore el silencio de escucharme; de proferir el sigilo que hay en mí cuando me tientan las palabras:

III

por eso disfruto mientras mi dedo llega muy próximo al oído y se produce una catarata de murmullos, orquestaciones internas, una torrencial música que se hace palabra al quedarnos sordos.

IV

Con mucho cuidado trato de no lastimarme el tímpano,

V

esto ocurre cada vez cuando oigo que estás en mí y no hablás, para que los espíritus de la cama atraviesen la noche donde el ruido del corazón ya no sabrá cómo despertarnos.

Argumentaciones alrededor de un insecto


I

La ciudad nos persigue con insecto loco y enamorado; la pregunta es por qué se han vuelto locos y de qué se han enamorado.

II

La ciudad y el insecto fruncen las alas y no se cansan; proponen casa ni para habitarla en los sueños;

III

la ciudad y el insecto me entregan un oleaje, y las aguas se sumergen en la infancia.

IV

La pregunta es por qué rompen alas y el aire los estruja, a pesar del viento en los espejos; y proponen un mundo de estanques bajo los puentes, y el asedio de convertirse en ponzoña urbanizada;

V

la ciudad y el insecto buscan veredas cuando están asediados; por eso no está en ellos evadir un paisaje paralelo;

VI

así llegaran a la casa sin zumbidos, sin reconocer en sus patas la memoria, ¿por qué temerán el fuego, el agua y no la tierra?

VII

Y se quedan niños: el insecto es inocencia, cada vez que tropiezo con un coleóptero que no vive sobre el aire, ni toca la conciencia con la mentira ósea en la sangre y las ciudades.